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Google trabaja para incorporar somalí, zulú, hausa, yoruba e igbo a los idioma existentes en su traductor

Nuevos andamios para Babel. Esta semana, Google anunciaba que trabaja para añadir somalí, zulú (Sudáfrica), hausa, yoruba e igbo (Nigeria, mayoritariamente) a los idioma existentes en su traductor.

En diversos mensajes publicados en Google+ África, la compañía estadounidense pedía voluntarios para evaluar la calidad del actual sistema.

En este sentido, la multinacional reconocía su interés en añadir estas «prometedoras» lenguas africanas a los cerca de 70 idiomas ya disponibles en su servicio.

Otros parecen contar con menos suerte. Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), al menos siete lenguas de, por ejemplo, Kenia (de las más de cuarenta tribus con las que cuenta el país) se encuentra «amenazadas». Es cierto que algunas puede que gocen todavía de algunos años más de vida; como el suba, afincado en la isla de Mfangano y que cuenta con más de 30.000 hablantes. Sin embargo, otras -como el omotik o el ongamo- se encuentran ya en la unidad de cuidados intensivos idiomáticos, con poblaciones residuales no superiores al centenar de miembros.

Y el mal se extiende. Para la Unesco, el 43% de las más de 6.000 lenguas con las que comunica la humanidad se encuentran amenazadas. Cerca de 500 de ellas, de forma crítica.

En el continente africano, el caso es especialmente preocupante. Como ya advirtieron en 1998 los lingüistas Lenore A. Grenoble y Lindsay J. Whaley, «África no solo es el continente con la mayor concentración de lenguas en el mundo, sino también la región con mayor número de idiomas en peligro de extinción».

Para comprobar el hecho, basta cruzar sus fronteras. En Camerún, 32 de sus hablas se encuentran amenazadas (cuatro ya desaparecieron en la última década), Sudán cuenta con 59 en peligro (seis desaparecidas), mientras que en Nigeria son 27 las amenazadas (dos se quedaron ya sin registro).

Importante tradición oral

«Las tradiciones orales forman un elemento importante de la identidad de los individuos y su comunidad. Con su desaparición no solo perdemos la lengua en sí, sino también parte de nuestra historia», destaca Mumia Geofrey Osaaji, profesor de literatura de la Universidad de Nairobi.

De igual modo se posiciona Herman Batibo, catedrático de lingüística africana en la universidad de Gaborone (Botsuana), quien denuncia que el 74,8% de las lenguas del continente se encuentran en moderado o grave peligro de desaparición, mientras que el 9,4% ya están casi o totalmente extintas.

¿La causa? Para Batibo está clara: La mayor parte de los gobiernos tienden a favorecer a las lenguas ex coloniales, así como a las hablas indígenas más importantes.

«Un obstáculo importante en la mayoría de los países africanos es la falta de reconocimiento de estas lenguas por parte de las políticas lingüísticas de los gobiernos», denuncia el catedrático.

Así que ante este abandono, bienvenidos sean los andamios virtuales.