elegua
Por: Víctor moya

Los hijos de Elegguá tienen algunas características parecidas al santo, pero no creo que tengan que tener la misma personalidad del santo, o si tienen algunas no indica que son iguales al santo. Como toda persona tienen su  manera de ser y pensar, Elegguá se dice que las características más resaltantes de sus hijos(as) son: juguetones, hábiles, inteligentes, habladores, comedores de dulces, sociables, adaptables, de mentalidad muy flexible, elocuentes, viajeros, extrovertidos, alegres, inquietos, curiosos, versátiles, convincentes, persuasivos, gentiles, guerreros por excelencia, amables y galantes. Son también inconstantes, dispersos, distraídos, intranquilos, charlatanes, mentirosos, indiscretos, infidentes, duales, cambiantes, nerviosos, agitados, etc. Pero que uno sea hijo(a) de Elegguá y tenga esas características no quiere decir que otra persona hijo(a) de otro santo no tenga esas características, recuerda que el santo es quien dice que eres hijo(a) suyo, la personalidad es un conjunto de características físicas, sociales y genéticas que determinan a un individuo y lo hacen único.

Mayormente es cierto en cuanto las características Elegba marca especialmente a sus hijos, los omo Elegbara son además muy sociales, habladores amigables, espirituales, adivino, decididos, detallista, enamorados. Pero por el lado (-) y ya fuera del momento de echar broma son obstinados, quieren que todo salga y se lleve como es, peleones, en lo caprichosos es muy cierto hasta que no logran lo que quieren no dejan insistir; un hijo de Elegba callado muy difícil, que hasta incluso los tildan de metido y sabiondo, pero todos aquellos Awoses, iyalosha y Babalosha sabemos que a la hora de colaborar y trabajar en ceremonias de Osha los Omos Elegba no son achantado.

En cuanto las actitudes; ejemplo: dicen de Elegbara que es tramposo y revoltoso le gusta robar las cosas pero por eso no quiere decir que  sus hijos  van a comportarse a ese estilo, van  a las fiesta a prender como dicen la mecha, para los problemas y traerse las cosas de esa casa o cada vez que se pongan el collar de Elegba adquiera esa actitud como le comentaron a una ahijada un supuesto Iworo le dijo, hija no se ponga todos los collares por que se trastorna la vida pues tú te conviertes y adquieres las actitudes de cada Orisha; a ok entonces dígame cuando tenga el eleke de Oggún mata a todos a brujería o se pone a cortar monte y ese día le cae pesado todos lo Omos Shangó, que broma con la gente que opinan sin saber las ciencia de nuestra religión, se creen lumbreras.

Por otra parte, el tema de las características ya es un  “cliché” a los que tristemente hemos sometidos a los omo orishas, por lo regular las personas no te mencionan “características” positivas sino negativas, que si los hijos de Elegguá son tramposos, que si los de Obatalá borrachos, que si los de Shangó exageradamente amigables jajajaja Pa’ no decir lo otro… cosa que a mi parecer no determina, un orisha como Oggún que describen sus hijos como toscos, rústicos, etc, puede tener hijas que son todas unas damas, yo conozco muchas hijas de Oggún que son aparte de bien portadas,  son elegantes, delicadas y siempre arregladitas… por otro lado dicen que los hijos de Shangó son los papaíto de la cosa, los bailarines y amantes de la música, he conocido bastantes hijos de Shangó que no levantan ni el polvo, y el baile definitivamente no es su fuerte.

 

Los omo orishas somos más que características comunes, cada uno de nosotros tienen astrales que nos diferencian, modos de vida, cultura, crianza que no hace que seamos únicos, tenemos muchas cosas para diferenciarnos. Posiblemente te digan que los hijos de Yemayá son “mamá gansa” y se desvivan más por los problemas ajenos que los propios, que no les gusta tener superiores, que no reciben órdenes, que son poco humildes… de seguro me dirás que no, pues no se puede pensar que todos tienen esas características, ni todos pueden ser buenos anfitriones, etc, etc, ¿me explico?

El hecho de que sea usted hijo de tal o cual orisha no quiere decir que sea portador de las virtudes y defectos que alguien que quizás por cierta experiencia vació en algún libro o escrito, obviamente a su edad no va a tener actitudes similares a las de un niño de 2 años, tampoco tendrá actitudes exactas a una mujer o a la de un homosexual, pues quizás la crianza, cultura, época en la cual se levantó y demás aspectos de su vida pasada, presente y futuro no guardan relación con las de otra persona… Dos hijos son producto de la unión de un mismo hombre y una misma mujer, son criados exactamente igual, pero tienen diferentes caracteres, aun cuando puedan tener gestos o actitudes similares nunca ni siquiera los gemelos son 100% idénticos,  quizá para algunas cosas en la cotidianidad religiosa todos en algún momento caemos en el encasillar a las personas con determinado orisha, cuando no siempre somos la misma cara de la moneda, cada quien tiene sus signos que marcan la pauta en nuestra vida.  Cuidado con lo que se lee, hay muchas tendencias hasta un poco discriminatorias en las apreciaciones de los omo  orishas,  hay hijos de Shangó (el varonil orisha y que escriben de sus hijos) que son homosexuales y son tan hijos como un hetero sexual, hay hijas de Oshún (Orisha mas femenina que una miss y que describen a sus hijas así) y son homosexuales, masculinas y toscas.

No le niego que quizá usted presente una característica que reflejan otros hijos de Elegguá, tal vez pueden ser una persona con gran ímpetu y como decimos por aquí “echado pa’ lante”, una persona que cuando se dedica a algo trata de ser el mejor al punto de ser perfeccionista,  quizá no tiene nada de esto, pero no deja de ser hijo de Elegguá por ello,  posiblemente sus signos dicen que  es una persona totalmente diferente a esas características más antipáticas que se encuentran en los textos, tratados y demás escritos.

Si su orisha tutelar fue bien determinado, no debe preocuparse porque haya leído algunas características que usted no tiene, bajo mi criterio somos como nuestras huellas digitales, todos tenemos rayas en los dedos pero cada raya nos diferencia y con eso no dejamos de ser humanos.